La afectividad familiar y su influencia en el proceso de aprendizaje de los niños del nivel inicial

Abstract

La afectividad es una dimensión esencial en el desarrollo humano, definida como un conjunto de emociones, sentimientos y estados de ánimo que influyen en el pensamiento, la conducta y las relaciones interpersonales. Según la OMS, la afectividad moldea cómo experimentamos el mundo y nos relacionamos con los demás. En el ámbito educativo, la afectividad juega un papel crucial, especialmente en la primera infancia, donde el vínculo afectivo con cuidadores y docentes sienta las bases para el desarrollo emocional y social. Autores como Piaget y González destacan que las emociones son el motor del aprendizaje, y que un entorno afectivo positivo fomenta la seguridad, la autonomía y la confianza en los niños. Las competencias afectivas, como las intrapersonales e interpersonales, son fundamentales para el desarrollo integral, ya que permiten a los niños relacionarse consigo mismos y con los demás de manera saludable. Sin embargo, la falta de un clima afectivo adecuado puede generar carencias emocionales, como la soledad, la agresividad o la baja autoestima. La Pedagogía de la Afectividad propone un enfoque educativo que equilibra lo cognitivo y lo emocional, priorizando la formación de seres humanos íntegros y felices. Este enfoque requiere de estrategias pedagógicas que fomenten la empatía, el respeto y la expresión emocional, tanto en el aula como en el hogar.

Description

Citation

Collections

Licencia Creative Commons

Excepto se indique lo contrario, la licencia de este artículo se describe como info:eu-repo/semantics/openAccess