La Rosa Feijoo, Oscar CalixtoVega Banda, Segundo Kevin2026-02-062026-02-062020https://hdl.handle.net/20.500.12874/66518La activación corporal orientada a una práctica de calidad constituye un factor esencial para el bienestar físico, emocional y social de las personas. La evidencia señala que la actividad física, el deporte y la Educación Física, cuando se realizan de manera sistemática al menos treinta minutos por sesión y tres veces por semana generan beneficios significativos, tales como un mayor gasto energético, mejor digestión y fortalecimiento del sistema musculoesquelético. Estos espacios no solo promueven estilos de vida saludables, sino que también se convierten en escenarios privilegiados de socialización y aprendizaje. A través d ellos, los niños y adolescentes desarrollan valores, habilidades motrices, destrezas sociales y actitudes favorables hacia la convivencia. Por otro lado, la presencia de conductas negativas en la infancia y adolescencia constituye un indicador relevante para la comprensión del desarrollo socioemocional. Aunque algunas manifestaciones agresivas parecen tener bases temperamentales o biológicas, la literatura señala que la mayoría de estas conductas se expresan y consolidan en función del entorno familiar, escolar y comunitario. En este sentido, la práctica regular de actividad física y deporte emerge como una estrategia preventiva y formativa que contribuye a modular comportamientos no deseados, fortaleciendo la integración social y promoviendo un desarrollo integral más equilibrado.application/pdfspainfo:eu-repo/semantics/openAccesshttps://creativecommons.org/licenses/by/4.0/Actividad físicaDeporteSedentarismoConductaAgresividadActividad física, reguladora de conductas negativas de los estudiantes del nivel secundariainfo:eu-repo/semantics/bachelorThesishttps://purl.org/pe-repo/ocde/ford#5.03.01